¿Qué harías si uno de tus hermanos traicionara tu confianza y se quedara con algo que no le pertenece?
Hola, ficcionarios
Desde hace unos meses me pidieron que subiera algún mito referente a la cultura Hindú. Aunque no estoy tan familiarizada con sus historias y criaturas, me di a la tarea de buscar una que les fuera de ayuda al momento de inspirarse y escribir.
Por lo que veo, me parece que elegí bien, ya que las situaciones del mismo mito se pueden usar dentro de una historia.
Mito: Shiva el destructor
Dentro del panteón Hindú, existe cierta deidad la cuál recibe en nombre de “El destructor” entre sus congéneres y el resto de la humanidad. Su verdadero nombre es Shiva y, aunque se piensa que Brahma es más poderoso que él, algunos creyentes tienen sus dudas.Llegó un tiempo en el que Shiva poseía fuerza sobrehumana y estaba bien armado, pero gracias a cierta treta que le jugó a los demás dioses, aquellos dones crecieron a niveles impresionantes.
Hace mucho tiempo, un grupo de demonios se acercó a Brahma y, ávidos de poder, le solicitaron que les diera tres de los castillos más fuertes y resistentes que se habían construido en todo el mundo. Aunque el Dios no se veía muy convencido de tal acto, al final decidió que su buena voluntad debía prevalecer en toda su creación, y les concedió los castillos.
Por supuesto, el dios y las demás deidades no sospecharon en un inicio de sus intensiones. No fue hasta que se dieron los primeros ataques, que se percataron de las verdaderas intensiones de aquellos demonios.
Para comprender el poder que habían adoptado los demonios, deben entender que los castillos que ocuparon aquellas entidades no eran edificaciones cualquiera. Aquellos castillos eran tan fuertes y resistentes que la única forma de derribarlos era que un dios los tomara con una sola flecha.
Los demonios sabían eso y las deidades también, pero con la diferencia de que ninguno de los últimos poseía una flecha lo suficientemente fuerte como para eliminarlos. Fue por ello que, protegidos entre esas paredes, los demonios no tardaron en lanzar ataques contra diversas deidades.
Los demonios eran imbatibles y lo sabían. Las moradas de todas y cada una de las deidades que habían tenido
la mala suerte de convertirse en sus blancos de ataque, se convirtieron en escombros. Todos estaban preocupados por lo que ocurría, así que decidieron solicitar la ayuda de, el que sabían, podría tener la suficiente fuerza como para exterminarlos.
Fue así como se convocó a Shiva El destructor, y se le solicitó ayuda contra aquellos demonios.
Shiva escuchó las peticiones de sus compañeros y decidió que les concedería la mitad de su fuerza, para que pudieran usar aquel poder contra los demonios y sus nuevos lugares de reposo. Los dioses aceptaron y no tardaron en intentar emplear ese don contra los seres.
Claro que no contaban con el hecho de que el poder sin control era imposible de usar, y al final ninguno de ellos pudo controlar ni la mitad del increíble don que poseía el dios Shiva.
Viendo que aquel plan no daba resultado, los dioses acudieron nuevamente a Shiva y le pidieron que interviniera de alguna otra forma. Fue así que el dios terminó pidiéndoles la mitad de su fuerza al resto de las deidades, con el fin de que él mismo lanzara la flecha para acabar con los demonios.
Estos no dudaron y así lo hicieron, pero muy pronto terminaron arrepintiéndose de dicha elección, pues ocurriría algo más con ese don.
Con la obtención de la mitad del poder de todos los dioses, Shiva blandió su arma y la lanzó, dispuesto a derribar el primer castillo con su demonio dentro. Muchos pensaban que la acción no obtendría el resultado deseado en su primera oportunidad, pero, de hecho, muy pronto vieron con asombro como es que el primer castillo fue derribado y su demonio exterminado.
El dios había conseguido su objetivo, por lo que le pidieron que fuera por los otros castillos.
Atendiendo a las suplicas de sus compañeros, Shiva volvió a tomar la flecha, pero en está ocasión decidió concentrarse en absolutamente todos los castillos y sus recientes ocupantes. Quería eliminar a todos con un solo movimiento, así que, cuando los tuvo a todos en la mira, disparó la flecha y espero que el movimiento surtiera efecto.
Con complacencia fue testigo, junto con los otros, de la caída de todos y cada uno de los castillos. La amenaza había sido eliminada de la tierra.
Los dioses estaban complacidos con Shiva y su increíble fuerza, pues había logrado lo que solo habían soñado en esos días. Los demonios fueron masacrados con los restos de aquellos castillos que cayeron sobre sus cabezas y no había nada más que temer, por lo que los dioses posaron su atención en Shiva, esperando que devolviera el poder a sus congéneres.
No lo hizo. Shiva se negó a devolver lo que le habían dado.Los dioses no podían creer su negativa y pronto tuvieron miedo, ya que de forma inconsciente, habían convertido a Shiva en el ser más poderoso sobre la faz de la tierra. ¿Qué haría con tanto poder? ¿Acaso estaba planeando destruirlos?
Todos estaban preocupados por la situación, por lo que un contingente de dioses decidió dialogar con él.
Al final, a pesar de que los dioses intentaron convencerlo de diversas formas para que regresara aquello que no le pertenecía, Shiva no prestó atención y decidió conservar todo ese poder para él.
Fue así que la deidad conocida como “El destructor” se convirtió en el ser más poderoso de todo el mundo. Título que ostenta desde entonces.
Dato importante: Han de saber que, gracias a este hecho, el dios Shiva empezó a tener muchos problemas con el resto de las deidades que conforman en panteón Hindú. Algunas dejaron de confiar por completo en él, e incluso hubo unos cuantos malentendidos por su forma de actuar.
Sí. El hecho de que Shiva se convirtiera en el ser más poderoso del mundo resintió el trato que recibía del resto, además de que lo volvió mucho más peligroso de lo que ya era, así que podría decirse que todavía no hemos visto lo mejor y lo peor de la deidad.
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